Historia

En marzo de 1965, nuestro fundador, Alan Stillman, ideó un nuevo concepto de restaurante bar que ubicó en la 5ta Avenida y la 63 de Nueva York. Poco después, el Newsweek y el Saturday Evening Post dijeron sobre la apertura de TGI Fridays “es el amanecer de la era de los solteros”.

El viernes es, sin dudarlo, el mejor día de la semana. Todos sabemos que la fiesta comienza en la media noche del jueves y hasta donde nos acordamos, nadie se queja de eso…

En FRIDAYS cada comida viene con una generosa porción de entretenimiento. Las rayas blancas y rojas están inspiradas en el famoso circo Barnum & Bailey’s y aunque no prometemos “el más grandioso show sobre la Tierra”, sí hacemos que cada visita sea memorable.

¿Qué hace ahí una hélice?

En el bar de FRIDAYS encontrarás una hélice de avión; está ahí para recordarnos que el bar es el motor que impulsa nuestro negocio. Es por eso que siempre hay energía en ese lugar.

Remar, remar juntos.

Te sorprenderá encontrar un remo en cada FRIDAYS. Es por el poder de impulsarnos, y no nos referimos a una simple palmadita en la espalda porque hemos aumentado en clientes, más bien es un constante recordatorio de que si “remamos juntos” nos mantendremos como un equipo ganador.

Nuestros valores.

En cada FRIDAYS encontrarás cinco elementos que reflejan nuestros valores: una barra gigante de chocolate para disfrutar, una placa de Abraham Lincoln para la integridad, un elefante de circo para el balance, un enorme par de lentes para el reconocimiento y un trofeo de plata por su excelencia.

En FRIDAYS siempre se percibe el ambiente “sin preocupaciones”. Así que ven y relájate cada vez que necesites una “dósis de viernes”, no importa que día de la semana sea.

“Feel good” es nuestra filosofía

Deja tus preocupaciones en la puerta y adopta la filosofía de TGI FRIDAYS. Si quieres conocer gente, celebrar la vida y pasar un buen momento, nuestro lugar siempre será tu lugar.

Luego de casi 5 décadas de existencia, FRIDAYS se ha extendido a todo el mundo y es fácilmente reconocido por sus franjas rojas y blancas, su memorabilia y por supuesto, su comida y bebida de la mejor clase, como nuestra gran creación, el LONG ISLAND ICED TEA, que no es como el té que toma tu abuelita; el nuestro lleva Vodka Smirnoff, Ron Matusalem Gran Reserva, Ginebra Bombay, Brandy y más. No puedes irte sin probarlo. O qué tal nuestras LOADED POTATO SKINS, unas delicias que inventamos en 1974 y siguen siendo una excelente forma de abrir boca. Son cáscaras de papa fritas y doradas, rellenas de tocino y queso Cheddar gratinado, servidas con crema ágria y cebollín. ¡Mmmm!